Directivos del Comité Olímpico, la Secretaría de Deportes y diferentes federaciones deportivas argentinas encomiaron la labor realizada hasta hoy aquí por los técnicos cubanos Sarbelio Fuentes y Ana Ibis Díaz.
Más allá de los resultados de sus discípulos en el cuadrilátero o sobre el tabloncillo de voleibol, en el acto de despedida de los colaboradores antillanos quienes usaron de la palabra coincidieron en destacar su plena entrega al trabajo, disciplina, modestia y extraordinaria calidad humana.
Ana fue capaz de transmitirnos, sin reparo alguno, todos y cada uno de los valores del voleibol cubano, del cual ella es una auténtica gloria; pero sobre todo, supo enseñarnos a diario con su humanismo y su pasión, dijo el presidente de la Federación Metropolitana de la disciplina, Horacio Gómez.
Mientras, el jefe del área amateur de la Federación de Box Argentino, Luis Romio, recordó que Fuentes, uno de los fundadores de la llamada escuela cubana de boxeo, fue capaz de colocar a un púgil argentino en el podio de premiaciones de los Juegos Panamericanos, después de casi 30 años de ausencia.
El mejor equipo de boxeo aficionado que tuvo Argentina fue el que logramos armar con Sarbelio en el año 2000, significó Romio, quien confió en un pronto retorno del experimentado preparador a la dirección técnica de la escuadra suramericana.
En el acto, el embajador de Cuba en Argentina, Jorge Lamadrid, realzó los méritos deportivos de ambos técnicos y destacó que la colaboración de la isla en este ámbito permitió cosechar también logros de significación en otros deportes como la lucha.