Las políticas para la producción de alimentos en Cuba apuntan hacia la dirección correcta, manifestó en esta capital Theodor Friedrich, representante de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El funcionario consideró, sin embargo, que aunque existe una adecuada concepción de medidas en materia de sustitución de importaciones, distribución de tierras e incentivos para aumentar la producción agrícola, este incremento aún no se ha logrado.
Las políticas ya están, pero debemos ponerlas en práctica de una forma más radical y dedicada, declaró a la prensa al terminar una conferencia magistral en el Palacio de Convenciones de La Habana, sede la IX Convención Internacional de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Friedrich consideró que en Cuba se necesita un cambio en los modelos productivos para poder influir en el aumento de los volúmenes de alimentos, y en ese sentido aludió a la agricultura de conservación.
De acuerdo con el especialista, esa modalidad comprende una serie de técnicas que tienen como objetivo fundamental conservar, mejorar y hacer un uso más eficiente de los recursos naturales, principalmente de los suelos.
Precisó que en el país este concepto se ha utilizado de forma incipiente, a pesar de existir conocimientos y proyectos, promovidos por las FAO, en la provincia de Guantánamo y en la Universidad Central Martha Abreu, de Las Villas.
En ese sentido, reconoció la carencia de insumos y maquinaria apropiados para este tipo de agricultura en Cuba.
A ello se suman los altos niveles de degradación de los suelos usados, faltos de materia orgánica y bajos en nutrientes, que requieren atención especializada para ponerlos a producir nuevamente, consideró el experto de origen alemán.
Mañana concluirá esta Convención que reúne mil 189 delegados de 42 países, y cuya primera edición se celebró en 1997.
